Meconio, ese gran desconocido 💩

Ya te voy adelantando que este post no te va a gustar, pero es necesario. ¡Hoy vamos a hablar por primera vez de cacas! Solo hemos tardado tres posts. Y no tiene pinta de que vaya a ser la última. La paternidad dista mucho de se magia, golosinas y mariposas… hay que hablar de estas cosas. Allá vamos.

Suena a Pokémon, pero que no te engañe el nombre: el meconio es lo primero que defecará tu hijo en su vida. Sí: es algo asqueroso, pero alguien tiene que hablarte del tema. Yo no había oído hablar de ello, mi hermano no había oído hablar de ello cuando se lo conté… Y eso me ha llevado a pensar que la mayoría de los padres se encontrarán con una sorpresa cuando limpien la primera caca de su hijo.

Porque, de hecho, el meconio no es caca. Al menos no lo que entendemos los adultos como tal. Tampoco es como la caca que limpiaremos en las próximas semanas cuando cambiemos los pañales de nuestro hijo o hija. No: lo primero que adorna los pañales de nuestro pequeño o pequeña se llama meconio. Tiene sus pros y sus contras; y ya que probablemente sea la primera vez que limpies el culo de otra persona (¡viva!), conviene que tengas la mayor cantidad de información posible.

Como decía, el meconio no es caca propiamente dicha. Es decir: no es el fruto de la digestión de alimentos. Teniendo en cuenta que nuestro hijo ha estado buceando dentro del saco amniótico y que ha estado alimentándose vía cordón umbilical de la placenta, no ha tenido que procesar alimentos.

El meconio es el resultado de expulsar las sustancias que tiene nuestro hijo en su organismo. Según lo cuentan en Wikipedia, el meconio se compone de células epiteliales intestinales, moco, agua, lanugo (una especie de pelo muy fino), líquido amniótico y bilis. ¡Rico cóctel!

Siento ponerme gráfico, pero es mejor que lo veas cuanto antes:

Meconium

Lo siento, peor si vas a ser padre es algo que verás… y manipularás.

El caso es que tu hijo tiene que ir expulsando poco a poco todos estos deshechos a medida que empieza a comer para ir dejando sitio a las heces de toda la vida (notarás esta evolución porque el meconio irá dando paso a unas heces que parecen, como dice una tía mía, “natillas cortadas”).

¿Cuál es la parte mala del meconio? Que sale en cantidad muy, muy abundante y que su consistencia es muy viscosa. Parece una especie de mezcla entre chocolate y pegamento. Cuesta limpiarlo.

¿La parte buena? Que no huele. Tengo que reconocer que me esperaba pasarlo muy mal al cambiar el primer pañal de mi hijo. Me esperaba que el olor me espantase y que, quizá, me diesen arcadas o algo por el estilo. Nada más lejos: el meconio no es diferente a limpiar una mancha de un líquido derramado. Solo hay que hacerlo a conciencia, con cariño y con cuidado.

Poco más hay que decir sobre este tema. ¿A que estás deseando ponerte manos a la obra? Pues disfruta, porque el meconio no dura para siempre y poco a poco evolucionará para que tú puedas disfrutar de los aromas de la paternidad. ¡Bon appetit! 💩

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